domingo, 23 de mayo de 2010

Bestia encadenada X Bestia liberada X No más Bestia

Ahí estaba, por fin había pasado por el túnel, la oscuridad crecía a medida que me acercaba a una especie de caverna, había un sonido como el zumbido de los insectos y una sensación de asco flotaba alrededor.

Por fin avancé hasta llegar a una especie de domo, tenía figuras en las paredes pero no podía distinguir muy bien, la oscuridad era casi total. Caminé sin vacilar, mi corazón me servía de guía entre tanta oscuridad. No sabía si llevaba los ojos abiertos o cerrados, tal vez estaban cerrados porque mi olfato aumento bastante... el hedor de ese lugar era infernal.

Entonces comencé a escucharlo, el sonido que antes me hubiera paralizado de miedo, el sonido de la bestia. Durante años había permanecido encadenada, durmiendo pero cuando su existencia -la mía propia- se había visto amenazada se había liberado. Abanzaba sin mirar por donde iba, chocaba contra las paredes y parecía que quería reventar. En mi iluminación vi sus ojos, no entedía por qué estaba viva si no le dejaban vivir.

A penas cruzamos miradas se abalanzó sobre mí, cambiando su forma: insectos, millones de ellos, polillas, moscas... volvió a mutar, un gran lobo rabioso y sangrando; frente a mí, se transformó en un payaso enloquecido, sus manos se apretaban tan fuerte que se desgarraba y se mordía la lengua de tantas ganas que tenía de hablar; entonces se transformo en un toro gigantesco, sus pizadas dejaban el piso como si estuviera lleno de brasas; desapareció y entonces parecía venir de todas partes como avispas, ZUUUM, sonido infernal que paraliza la carne.

Sabía lo que tenía que hacer, esto no era una batalla, no era un sacrificio, mucho tiempo había sufrido la bestia por mi culpa, era momento de tenderle una mano. Solté mi espada, cerré los ojos y respiré, respiré profundo.

Los latidos de mi corazón eran tranquilos, un Sol creció en mi pecho y el lugar se iluminó, las paredes cubiertas de infinitas formas circulares que se entrecruzaban formando una flor que parecía extenderse eternamente, y en la cima del domo un espacio vacío, debajo estaba yo y frente a mí la bestia en su verdadera forma.

Era yo. Me miraba fijamente a mi mismo, como con tristeza, como con envidia... Me miraba con esos ojos que te preguntan ¿Por qué? Me miré a los ojos, estaba llorando... ¿¡cuánto tiempo había ignorado mis propias lágrimas?!

-Perdoname, por favor.
-¿Por qué me hiciste esto?
-Disculpame, era débil
-Un miserable
-Sí... pero tu me ayudaste a superarlo
-¡Y así me pagaste?!
-Gracias a ti tuve el valor de seguir viviendo pese a la soledad
-¡Claro! ¿que habría sido de nosotros de no ser por mí?!
-Pero en tu locura desatada creaste un espiral de odio que mantuvo la soledad como una gran muralla alrededor de mi corazón.
-....
-Ya no tengo miedo, conozco el amor, he visto la luz
-....
-Tú y yo somso uno y el mismo, ya no es necesario que te escondas, no me averguenzo de tí... en mi amor propio te amo y no me arrepiento de lo que he hecho, pero ya no necesito vivir basado en el odio ni en el miedo. Como tu eres yo, tu también te haz dado cuenta de eso, mueres de ganas por expresarte y gritarle a la vida, hazlo porque yo no te voy a callar, porque somos uno... Ya no hay oscuridad en mi corazón.

Abrí los brazos y dejé que mi corazón se regocijara, por fin volvía a estar completo al reconciliarme con esa parte de mí que siempre mantuve oculta y censurada, ya no había culpables, ya no había victimas. Las lágrimas que caían de mis ojos poco a poco se convirtieron en luz y en la caverna, que brillaba profundamente de un color violeta un rayo de loz dorado desendió desde el vacío del centro y me cubrió, me llenó de extasis. y de las paredes aparecieron infinitos ojos, de color azul, me miraban, sin amenaza, felices reían. El coro de risas creció y entonces entendí jamás volvería a sentirme sólo.

Las risas crecieron y crecieron hasta que yo mismo me confundí con ellas, pasaron eras, eones mientras estuvé ahí y poco a poco comencé a bajar.. mi cuerpo en la cama llacía tranquilo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario